El artículo de hoy esta enfocado tanto para los adultos como para los más pequeños, tenemos que tener en cuenta que los mas chicos son más débiles y no tienen tanto cuidado en el día cotidiano.

Debemos estar atentos ante el dolor de cabeza irritación, resequedad y lagrimeo esporádico, estas son algunas señales de que los ojos están agotados. El ojo es el órgano del sentido de la visión. Está formado como un globo con distintas capas, cada una de las cuales tiene una función, que permite que la luz penetre hasta llegar a la retina, la capa interna del ojo formada por terminaciones nerviosas capaces de detectar la luz, su intensidad y color, para transformarla en estimulo nervioso.

Este estímulo nervioso es conducido por el nervio óptico hasta la zona del cerebro (el lóbulo occipital o zona posterior del cerebro) donde se traduce en imagen.

La luz atraviesa la córnea, capa transparente en forma de cúpula que cubre la parte delantera del ojo, pasa por la pupila que está más o menos dilatada en función de la cantidad de luz que esté recibiendo el ojo y llega el cristalino. El cristalino es la lente que permite enfocar la luz o la imagen de la retina. La combinación de las imágenes que llegan al cerebro, permiten a os ojos ver en tres dimensiones.

cuidado ocular niños

Ante un accidente se debe hacer:

  • Las elecciones oculares más frecuentes son el impacto por un cuerpo extraño, los pinchazos o cortes, la salpicadura de productos químicos y golpes.
  • Ante un cuerpo extraño debes lavarte con abundante agua del ojo, evita frotarlo o clavaras más la astilla y puedes lesionar la conjuntiva.
  • En caso de corte, pinchazo o si te clavas un objeto debes acudir inmediatamente a emergencias evitando manipular el ojo. No lo laves ni intentes extraer el objeto. Esto debe realizarlo un medico bajo control. Protege el ojo lesionado con mucho cuidado sin oprimirlo haciendo cámara con una superficie rígida.
  • Ante las lesiones producidas por productos químicos que suelen acarrear quemaduras e irritaciones es muy importante que laves el ojo con abundante agua durante más de 15 minutos y lo mantengas húmedo, enjuágalo hasta llegar a la consulta médica. Si usas lentes de contacto no lo manipules, sino espera a que salte por el efecto del lavado.
  • En caso de contusión, debes aplicar una compresa fría. Vigila que no aparezcan hemorragias oculares, se altere la visión o se mantenga el dolor. Si llega a aparecer alguna hemorragia debes acudir al oftalmólogo con carácter de urgencia, para que haga los exámenes necesarios.
  • Si con las medidas anteriores, el malestar persiste, debes acudir lo antes posible al oftalmólogo. No utilices ningún colirio para el lavado ni para el tratamiento de la herida que no haya sido indicado por un médico. Siempre consulta con el especialista ante cualquier eventualidad.

Hay que mantener con una regla llamada ejercicio y cuidado, con estos simples ejercicios para el cuidado de tus ojos, conseguirás descansarlos, así como agudizar un poco más tu mirada:

Relaja la vista. Parpadea seguido, cada diez minutos más o menos. Fija la vista en un objeto lo más distante posible de ti por espacio de cinco o diez segundos.

Palmeo. Estando sentado, tapa los ojos con palmas de las manos ligeramente ahuecadas, sin llegar a presionar los ojos. Luego cierre los ojos, respire profundamente. Este ejercicio puede durar unos diez minutos y puede repetirse al final de la jornada laboral, junto a un masaje circular.

Cambios de mirada. Con los ojos abiertos dirige la mirada hacia arriba y hacia abajo, derecha e izquierda y haz círculos. Repite después con los ojos cerrados. Hazlo tres veces al día.

Parpadeos. Con los ojos cerrados y relajados, despega suavemente el parpado superior. Vuelve a cerrar el parpado hasta que lo sienta pegado al ojo y vuelve a despegarlo.

Pellizcos en las cejas. Con los dedos índice y pulgar, pellizca la parte interna de las cejas y después sigue recorriéndolas con pequeños pellizcos. Repítelo de tres a cinco veces.

En cuanto a los ojos cansados dormir es la clave. Los ojos, al igual que cualquier otro órgano del cuerpo, necesitan descanso para recuperar energía. Es imprescindible que duermas como mínimo ocho horas diarias para relajar la visión y evitar que se hinchen.

Parpadeo constante. Muchas veces por tener la vista dirigida a la pantalla, dejas de parpadear por medio saltarte algo. Es indispensable hacerlo diez segundos, de tres a seis veces por minuto, para mantener el ojo lubricado.

Desmaquillarse. Es una regla. Acostarse con los ojos maquillados es garantía de levantarte con los ojos rojos e hinchados por los químicos que tienen las sombras y el rímel. Luego del desmaquillador, termina con un poco de agua para no dejar residuos.

Cuídate del sol. Siempre que sales a la calle y la luz sea muy fuerte, utiliza lentes oscuros con filtro ultravioleta para evitar el dolor de cabeza, el lagrimeo y los ojos rojos.

Toma descansos. Es indispensable que, como mínimo cada tres horas, te alejes del computador o el televisor para que los ojos no se esfuercen en conservar su lubricación.

Consiente tus ojos. Ponte compresas de té o utiliza lentes fríos de gel, ya sea en la noche o en la mañana. Te ayuda a relajar los ojos y a que haya mejor circulación en la sangre.

Buena iluminación. Al momento de leer un libro, de sentarse a trabajar frente al computador o televisión, asegúrate de tener una buena luz que evite esforzarte.

Frente al computador. Cuadrar el brillo y el contraste de la pantalla de acuerdo con tu altura hasta alcanzar una distancia cómoda. A menor contraste, mayor comodidad para el ojo.

No uses químicos. Si durante el día tus ojos se ponen rojos o los sientes resecos, utiliza lagrimas naturales entre tres y cuatro veces al día para evitar que le lagrimal se reseque.

Diversión con moderación. Si te gustan los videojuegos, procura tomar descansos de quince minutos cada media hora.