Si bien originalmente los baños de vapor fueron creados para los adultos y con el paso del tiempo se fueron posicionando para el correcto cuidado de la piel y un relax total del cuerpo, hoy por hoy se pueden utilizar en algunos casos para los mas chicos.

En el período invernal, la salud siempre les juega una mala pasada a los chicos, normal en todas las edades pero mas aún si los chicos concurren a plazas, colegios o jardines que son considerados en algún sentido focos de contacto. En estas oportunidades es recomendable hacer uso de un baño de vapor, no como lo practican los adultos, sino como una forma de poder aflojar la mucosidad en dispersa en el pecho de los chicos para ayudarlos a respirar y limpiar sus cuerpos.

Lo ideal en estos casos es llenar el baño con vapor de agua de la ducha bien caliente y permanecer cerca de diez a quince minutos (la mitad del tiempo que en un adulto).

Esto permitirá que las secreciones se aflojen y corran más fáciles por las fosas nasales y respiratorias permitiendo así a que el niño pueda respirar mejor.

El mismo procedimiento se puede hacer entre 3 y 4 veces diarias para poder mejorar la respiración de los mas chicos.