El verano es la época más emocionante para los pequeños del hogar. Los niños y bebés pueden disfrutar de soleados días de diversión, pero, por desgracia, también se exponen a los peligros del sol. Como no queremos arrebatarles su felicidad, hoy te hablaremos de la importancia de utilizar protección solar en ellos y, además, te daremos algunas recomendaciones para que puedas protegerlos mientras disfrutan del verano.

Es cierto que todos debemos utilizar protectores solares para cuidar nuestra piel, sin embargo, la protección solar en niños y bebés es aún más importante, porque no solo los protege de posibles quemaduras, también los ayuda a prevenir enfermedades dermatológicas en el futuro. Por esta razón, debemos enseñarles desde pequeños a que se diviertan, mientras se cuidan apropiadamente.

Elige un buen protector solar

Lo primero que debes hacer es escoger un buen protector solar para niños. Nosotros te recomendamos que escojas Photoderm KID MOUSSE. ¿Por qué preferimos éste y no otros protectores solares? Porque, además de ser desarrollado por BIODERMA, un laboratorio que se caracteriza por su gran calidad y que garantiza una excelente protección solar en niños y bebés. A través de su gama Photoderm, BIODERMA se compromete con la salud de la piel ofreciendo el mejor equilibrio UVA / UVB del mercado en texturas innovadoras. Exclusividad BIODERMA, la patente Bioprotection Celular™, presente en todos los productos de la gama*, protege las células y el ADN de la piel.

Pero eso no es todo, porque también es resistente al agua y no posee parabenos ni perfumes, haciéndola la solución perfecta para cuidar a los niños y bebés, incluyendo a aquellos pequeños que tengan pieles sensibles.

Aprende cuándo y cómo debes aplicarlo

Aunque tengas el mejor protector solar, de nada servirá si no sabes cómo y cuándo debes utilizarlo. Un error que todos solemos cometer es aplicar el protector antes de que ellos entren al mar. Para que la protección solar funcione adecuadamente, es necesario que lo apliques aproximadamente 20 minutos antes de que se expongan al sol. Y no olvides que debes volver a aplicarlo cada dos horas.

Ya sabes cuándo aplicarlo, así que ahora te enseñaremos cómo hacerlo. Extiende el protector solar por todo el cuerpo y, además, no te olvides de las orejas y los pies, porque son partes que todos solemos dejar de lado. Eso sí, jamás lo apliques en los párpados. Si deseas proteger dicha zona de los rayos solares, entonces lo más recomendable es que optes por las gafas o los gorros.

Acompaña la protección solar con otras medidas

Los protectores solares son la mejor elección para protegerlos durante el verano, sin embargo, un poco de ayuda nunca está de más, ¿verdad? Enséñales a utilizar gafas, gorros y a que siempre se mantengan hidratados, así se podrán divertir a montones mientras se mantienen protegidos.

Recuerda darles el ejemplo

Los niños siempre están observándonos, así que, ¿qué mejor forma de educarles que dándoles el ejemplo? Si ven que tú lo utilizas, entonces ellos también empezarán a hacerlo, claro, eso no quiere decir que no vayan a quejarse de vez en cuando, pero entenderán que todo es por su bienestar.

Esas han sido todas nuestras recomendaciones acerca de la protección solar en niños y bebés. No olvides enseñarles que el protector solar no es un castigo, sino un acto de amor dado que, después de todo, sólo lo estás haciendo para proteger su salud.