El ácido hialurónico es un compuesto imprescindible para garantizar la salud, pero hay que tener en cuenta que, con el paso de los años, cada vez se hace más necesario un aporte extra para cubrir todas nuestras necesidades.

Seguramente habréis oído hablar en alguna ocasión del ácido hialurónico, un compuesto que producimos de forma natural en nuestro organismo y que sin duda es imprescindible para garantizar una buena salud. No obstante, con el paso de los años poco a poco va descendiendo el volumen de ácido hialurónico en nuestro organismo, de manera que puede ser interesante plantearnos incorporarlo a través de las distintas alternativas que tenemos a nuestra disposición para garantizar que seguiremos disfrutando de todas sus propiedades y beneficios.

Los beneficios del ácido hialurónico para el cuerpo y la piel

En primer lugar vamos a comenzar hablando de algunos de los principales beneficios del ácido hialurónico tanto para el cuerpo como para la piel, y en este sentido empezamos con el cuerpo, hablando de esta sustancia que cuenta en su haber con numerosos estudios que demuestran las bondades para nuestra salud.

Una de sus principales capacidades es el hecho de que se puede unir al agua y, de esta forma, consigue lubricar las partes móviles de nuestro cuerpo, incluyendo tanto los músculos como las articulaciones, logrando en estas segundas mantener la máxima amortiguación posible.

Además también cuenta con labores de unión, apoyo, protección y aislamiento de ligamentos y tendones, mientras que es una parte imprescindible del tejido conectivo, el cuero cabelludo y de los folículos pilosos, consiguiendo garantizar la máxima hidratación.

En cuanto al humor vítreo del ojo, es decir, el líquido dentro del ojo, es en su gran mayoría ácido hialurónico, consiguiendo garantizar la amortiguación y permitir el transporte de nutrientes para el propio ojo.

En cuanto a la piel, sus propiedades garantizan su salud gracias, entre otras razones, a su capacidad para mantener la humedad. Hablamos de un nutriente que se considera inteligente ya que tiene la capacidad de ajustarse en función de la humedad y la temperatura exterior, y de hecho es considerada la crema hidratante natural más efectiva.

También es muy beneficioso para los labios cuya piel está formada fundamentalmente por tejido conectivo y colágeno, de manera que con el ácido hialurónico se consigue crear un líquido gelatinoso que se encarga de llevar a cabo la hidratación y se asegura de que el colágeno se mantienen todo momento bien alimentado

Algunas de las principales propiedades del ácido hialurónico

De entre las principales propiedades del ácido hialurónico podemos destacar la hidratación, ya que permite transportar hasta 1000 veces su peso en agua para repartirla por todas aquellas partes en la que sea necesaria.

Sin duda hablamos de que tiene propiedad humectante además de que también ayuda a mejorar la barrera de los lípidos, consiguiendo de esta forma lograr una hidratación en mayor profundidad.

Esto hace a su vez que también aumente la protección frente a la contaminación y los factores ambientales, estableciendo una barrera totalmente natural y efectiva que beneficiará considerablemente a nuestra salud.

De hecho, una de las cosas que notamos a la hora de aplicar ácido hialurónico es precisamente una textura más suave en nuestra piel, consiguiendo a su vez reafirmar los contornos con lo que nos ayuda a disfrutar de una apariencia mucho más juvenil.

También acaba con las líneas finas y las arrugas de pequeñas dimensiones, con lo cual se consigue un efecto rejuvenecedor sorprendente y que llama la atención desde las primeras aplicaciones, sin olvidar que también estimular la regeneración de las células por lo que en todo momento disfrutaremos de una piel totalmente sana.

Y finalmente también debemos tener en cuenta que el ácido hialurónico promueve un equilibrio adecuado en nuestra piel, cosiendo de esta forma evitar que se produzca un exceso de grasa que obstruya los poros con lo que se evita la aparición de problemas habituales como es el acné.