La enfermedad periodontal, más comúnmente llamada “piorrea” es una de las más comunes formas de pérdida de dientes en las personas adultas y durante los embarazos suele tener una serie de riesgos. La boca es una gran fuente de infecciones y de transmisiones de microbios, por lo que la embarazada tiene que tener un cuidado especial.

Las enfermedades periodontales tienen dos afecciones principales, una es la gingivitis y la otra es la periodontitis. La primera de ellas no es sino la inflamación de las encías que están alrededor del diente y la periodontitis la causa una gingivitis previa que no se trata va destruyendo el tejido óseo del hueso que se sitúa alrededor del diente.

Una enfermedad que hay que afrontar frecuentemente en el embarazo

Con frecuencia la periodontitis ha estado asociada a la infertilidad, partos prematuros y a los abortos en los casos de mayor gravedad. En épocas como en el embarazo, puede ir avanzando de forma más rápida por el bajo estado de las defensa y demás factores como pueden ser las náuseas y otros asociados con el embarazo.

En los dos casos de enfermedad periodontal, hay soluciones de gran eficacia que hacen posible que las personas que se traten puedan conservar las piezas dentales que estén afectadas, siempre y cuando la enfermedad no esté demasiado avanzada. Como es lógico, lo mejor es no tener que llegar a estos extremos y subrayar la necesidad de prevención. Vamos con una serie de útiles consejos:

  • Debemos lavarnos los dientes después de que realicemos cada comida. Un correcto cepillado es fundamental si queremos tener una boca sana y que la higiene que tengamos en el terreno bucal sea total.
  • Hay que comer de manera saludable, consumiendo menos alimentos azucarados y desterrando siempre que sea posible la bollería industrial.
  • Lo mejor es hacer controles periódicos de la boca acudiendo al dentista, puesto que la enfermedad periodontal es una infección de carácter crónico que no es aguda, pero actúa de manera progresiva. Cuando se detecta a tiempo, es posible ir actuando eficazmente sobre ella para así poder salvar la pieza dental.
  • No fumes. El tabaco, además de tener muchos riesgos para la mujer y para el propio feto. Además de provocar otras enfermedades como el cáncer, está estrechamente relacionado con la destrucción del tejido periodontal.
  • Debemos tener en mente que para por alto una situación en la que haya una mala higiene oral o patología bucal, es posible que traiga consecuencias graves, tanto a la madre como al feto. En el embarazo aumenta la gingivitis y el riesgo de problemas en la salud bucal, por lo que no hay que descuidar aspectos como el higiénico y el sanitario.

Como puedes ver, las enfermedades dentales y especialmente las periodontales en el embarazo pueden tener consecuencias de mayor gravedad de lo que pudieran parecer. Lo más recomendable es prevenir siempre que se pueda con una buena higiene oral. Si además de esto, optamos por ir de manera regular a los periodoncistas y dentistas especializados en las encías de clínicas Propdental, tendremos más garantías de disfrutar de una salud bucodental como es debido para que así nuestro embarazo no tenga más efectos secundarios.