El útero es un órgano muscular en el que se encuentra el feto, con sus envolturas y el líquido amniótico durante el embarazo. Durante todo el embarazado es habitual que la mujer sienta alguna contracción del útero, pero la misma es de breve duración y no dolorosa.

El incremento del número de contracciones se vincula a un mayor aumento del contenido del útero a medida que pasan las semanas de gestación.

No todas las contracciones son iguales a la del parto, las mismas son intensas, breves y dolorosas, además de ser efectiva en su tarea de expulsión del feto, para lograr un nacimiento.

Las contracciones son el tipo anuncio del comienzo del trabajo de parto, si se presentan varias seguidas a lo largo de 20 minutos se deberá consultar al médico.

Existen cursos previos para la pareja que permiten que la mujer trabaje su respiración logrando disminuir la ansiedad y dolor vinculado al trabajo de parto. Una buena respiración sincronizada con las contracciones logra que sean más efectivas al momento de que la mujer tenga que pujar.

Es recomendable que la mujer embarazada reciba capacitación previa a su parto para que el mismo sea lo más exitoso posible.